Así se anunciaba anoche en el programa (si se puede llamar así) de
Luis Majul, La Cornisa, un bloque especial sobre el aborto.
Allí apareció, fuera de contexto (de la manera que fue editado) el testimonio de la colistera y co-coordi de
RIMA, Gabriela Adelstein.
A Gabriela la llamó un productor y fueron a hacerle la entrevista con Mariana Carbajal. Ambos les dijeron qué cariz le querían dar, y según nos comentó GA. todo con un tono pro-despenalización.
Tanto GA como otra colistera, SW, nos habían preguntado qué les parecía esto. A Susana la buscaron por teléfono. Ella decidió de entrada no. GA apostó, como había apostado con otro programa de TV, por la militancia. La misma apuesta jugada que la movilizó a poner en marcha con su testimonio la campaña
Yo aborté.
Ahora voy a pegar a continuación el mail que recibimos de Elisa Botta, otra de las productoras de ese programa, y que habiamos decidido no responder, porque realmente no nos gustaba lo que estaban proponiendo. Leyéndolo una podría pensar que suena bien, pero sería viniendo de otra producción, no aquella que sostiene el amarillismo de Majul. hum... dudas nos sobraban:
“(...) En los próximos días filmaremos distintas guardias de ginecología de algunos hospitales de capital y GBA para mostrar esta realidad, llegan muchas mujeres con complicaciones y sus vidas están en peligro. Contamos con la colaboración de distintos médicos que nos explican sobre el aborto y cuentan la lucha de muchas de sus pacientes.
Además de esto queríamos agregar al informe algún testimonio de una mujer que haya abortado (con complicaciones) o del familiar de alguna victima del aborto. La intención es mostrar con crudeza las consecuencias que esto puede tener si no hacemos algo. Me pongo en contacto con ustedes porque varias personas me dijeron de su lucha y en su pagina web vi los testimonios de mujeres que abortaron. Quería ver la posibilidad de que me faciliten el contacto con alguna de ellas para llegar al fin con este informe. (...)
Muchísimas gracias.
Elisa”
Habiamos decidido no facilitar nada, y ellos lograron dar al menos con dos teléfonos de las colisteras que firmaron sus testimonios con nombre
Gabriela A. pautó con un productor y con Mariana, que ya la habia entrevistado y que había hecho algo bueno en una
nota para el página/12, ella pautó que no quería que su testimonio apareciese con gento pro-vida. ¿Qué hizo el descerebrado de Majul? Invitó a Raúl Portal, guardián de la decencia nacional, menos de la del Padre Grassi, su gran amigo abusador de menores.
Teniendo en cuenta eso, la periodista hubiera podido recordar ese arreglo, y sacar ese testimonio. Iba a estar presente un pro-vida, que además fue munido de muñecos de fetos, y mostró fotos.
Ya sé, no soy inocente respecto a cómo se manejan las notas, si se pueden o no defender y de qué manera se trata a las fuentes. Hay que cuidarlas. No maltratarlas ni olvidar un arreglo. Es casi como el off the record.
Así no Majul. Así no. Mientras ustedes hacían ese circo, otros abortos se hicieron, quizá murieron otras mujeres. Basta de este tipo de enfoque.
Pero bueno, no se pueden pedir peras al olmo.
Lástima que hayan editado y mal los testimonios de ese programa, que habiéndolos enfocado desde otra perspectiva hubieran servido para aclarar las cosas y no para confundir.